Protección de ventanas y balcones

 

Una ventana abierta implica un peligro serio de caída y accidente para un gato. Igual que un balcón no protegido. La fascinacion de los gatos por las alturas lleva a muchas personas a pensar que sus gatos no corren riesgos cuando descansan en el alféizar de la ventana o se pasean por la barandilla de la terraza. Sin embargo, nada más lejos de la realidad.

Las caídas y accidentes de gatos desde ventanas y balcones no protegidos son tan frecuentes y peligrosos, que los expertos han bautizado el fenómeno con el nombre de síndrome felino de las grandes alturas o gatos paracaidistas.

Estas caidas ocasionan daños en las patas, roturas de tendones, lesiones en órganos internos y en muchos casos la muerte.

Los gatos tienen un gran instinto de supervivencia, que les impide saltar desde ventanas elevadas que pueden implicar un peligro para ellos. La mayoría de los gatos caen por accidente al distraerse con un pájaro, un insecto, etc.

El poco miedo que los gatos demuestran a las alturas y el hecho de que muchos felinos disfruten al encaramarse en sitios elevados, como árboles y barandillas, lleva a muchos dueños a pensar que sus felinos no corren peligro. Un gato puede agarrarse sin problemas a superficies como las ramas de un árbol, pero otras superficies son muy peligrosas para ellos por el riesgo de resbalar, entre ellas las repisas de las ventanas, el hormigón y las elevaciones de ladrillo.

Por todo esto, si realmente quieres a tu gato ¡PROTEGE LAS VENTANAS Y BALCONES!

Os proponemos algunas ideas de protecciones: